Rítmica I: De Redondas a Corcheas

La mayoría de los guitarristas eléctricos empezamos a leer música usando la tablatura. La tablatura es muy fácil de leer, aparte de resultar útil porque nos dice exactamente dónde poner los dedos, a gran diferencia de la partitura, que nos dice qué notas suenan, pero no dónde tocarlas (en la guitarra, una misma nota puede estar en 5 lugares diferentes). Sin embargo, la tablatura tiene un fallo enorme: no nos dice cuánto dura cada nota! Hay que saber exactamente (y en frases rápidas a veces es poco factible, porque no nos da tiempo a oirlas nota a nota) cómo suena un pasaje antes de ponerse a leer. Como sea, hoy en día se suele escribir a ordenador, lo que permite que cuando escribimos para guitarra usemos un sistema formado por dos líneas, una de partitura arriba y otra de tablatura abajo (el ordenador genera una de las dos automáticamente según lo que escribamos en la otra). Así, la mayoría de guitarristas se guían leyendo la parte rítmica de la partitura y colocan los dedos donde dice la tablatura. Yo escribo bastantes cosas a mano para mis alumnos, lo que hace que suela usar la “cifra acompasada”, es decir, una tablatura en la que escribo también las figuras rítmicas (porque no me gusta escribir el doble haciendo partitura y además tablatura). Personalmente, creo que cada sistema tiene su razón de ser, y elijo uno u otro en función de lo que vaya a escribir (partitura si escribo a mano un cifrado en el que hay una melodía o notas sueltas esporádicamente, tablatura con ritmo si escribo un tema o ejercicio para mis alumnos, y las dos cosas a ordenador cuando escribo solos de guitarra, que suelen ser más complicados). La cuestión es que la tablatura, por sí sola, no nos da la suficiente información para tocar una pieza. Ahora bien, si sabemos leer ritmos, podremos tocar incluso música que no hemos escuchado con anterioridad.

La lectura de ritmos también nos permite leer lo que hace la mano derecha en la guitarra rítmica, cuando leemos un cifrado de acordes. A mucha gente le pasa que todas las canciones que tocan tienen exactamente el mismo rasgueo de mano derecha; saber rítmica nos ayuda a corregir este fallo. Además, el poder visualizar los ritmos nos permite memorizarlos mejor, y facilita una mayor precisión cuando los ejecutamos. Por todo ello, insisto en la importancia de aprender a leer ritmos, incluso a quien considera que no necesita aprender lenguaje musical para tocar la guitarra.

En esta lección os explicaré cómo hacer la lectura básica de ritmos, desde la redonda (4 negras) hasta la corchea (media negra). Hagamos primero un pequeño repaso de la teoría (podéis descargar la lección TEORIA BASICA DEL SOLFEO y leerla a partir del punto 5).

1. TEORÍA PARA LA LECTURA DE RITMOS

Básicamente, el metrónomo nos marca las negras. La duración de dos negras puede representarse con una blanca, y la de dos blancas, o cuatro negras, con una redonda. La corchea dura la mitad que una negra, la semicorchea, la mitad que la corchea, la fusa dura la mitad que una semicorchea y la semifusa la mitad que una fusa, como se ve en la siguiente imagen:

valores figuras

A cada figura le corresponde un silencio de igual duración:

figuras y silencios

Las duraciones de dos notas cualesquiera pueden sumarse mediante el uso de una ligadura, una línea curva que une las cabezas de las dos notas, lo que significa prolongar el sonido de la primera sin interrupción durante la segunda. Por ejemplo, una blanca podría representarse como dos negras unidas por una ligadura. También podemos encontrarnos un puntillo, para representar una ligadura entre una nota y otra de la mitad de su valor (por ejemplo, una blanca ligada a una negra se puede escribir como una blanca con puntillo, y dura tres pulsos). Para más detalles al respecto, y sobre los tipos de compases y su acentuación, está la lección Teoría básica del solfeo.

2. “PALABRAS” RÍTMICAS

La idea es tener memorizado de antemano cómo suenan una serie de fórmulas rítmicas, como si fueran palabras. De hecho, cuando leemos un texto no lo leemos letra por letra, sino que tenemos memorizadas las grafías de una serie de palabras. Sólo leemos letra a letra aquellas que no conocemos. Pues con los ritmos pasa igual. Todos los ritmos se pueden leer usando sólo tres sílabas: “TA” (para el ataque de una nota), “-A” (para la prolongación del sonido de una nota, por ejemplo las que caen en final de una ligadura, o las blancas y redondas) y “Hm” (para los silencios).

En la siguiente imagen se muestran las “palabras” necesarias para leer ritmos con redondas, blancas, negras y corcheas. Debajo hay un audio en el que explico todas las figuras y las ejecuto con mi melodiosa voz.

Ritmica I

Aquí tenéis cómo suenan realmente, ejecutadas con un piano midi, cada figura por separado:

negras

blancas

redondas

corcheas

contratiempoligadura negra corcheas

ligadura corcheas negra

Sincopa corcheas

La síncopa es la prolongación sobre la parte fuerte de una nota que empieza en parte débil. En este caso, la “letra de la canción” sería “Tata -Ata”

sincopa 2

Se puede escribir con ligadura de una corchea a otra, o como dos corcheas suman una negra, escribir esta directamente.

3. EJEMPLOS Y EJERCICIOS

Ahora vamos a ponerlo en práctica. En la siguiente imagen se muestra un ritmo, que podéis oir leido por mí (exagerando bastante las “-A”s) en el audio de debajo, o con un sonido MIDI en el siguiente (este sonido es más como el ritmo real, y escucharlo os ayudará a suavizar las “A”s, que simplemente hacemos para facilitar la lectura). Oyendo los audios en los que leo los ritmos también comprenderéis por qué la gente cree que los músicos nos drogamos o hacemos ritos satánicos. Solo estamos leyendo.

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A partir de aquí, ya sabéis todo lo que hay que saber para leer los ejercicios, pero llegar a hacer esto bien es como todo, cuestión de práctica. Primero, hay que leer el ejercicio, que suena tras cuatro clicks del metrónomo, y luego oirlo en el audio de debajo mientras se vuelve a leer. Si hay alguna dificultad (ligaduras, silencios, etc), es recomendable aislarla primero y practicarla para tener clara la “palabra rítmica” que le corresponde antes de empezar la lectura del ejercicio completo. Allá vamos, buena suerte!

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Varias dificultades a practicar aisladamente antes de comenzar la lectura del ejercicio. Tenemos una corchea a contratiempo en el segundo pulso del primer compás, una negra con puntillo a continuación, ligaduras, etc. Este filete hay que partirlo en cachitos antes de ponerse a masticarlo. Abajo lo tenéis también leído por mí.

 

En la siguiente lección veremos cómo leer corcheas en tresillo, o en compases de subdivisión ternaria. Hasta entonces!

 

 

 

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